7 octubre, 2026

Rumbo al 39 Encuentro Plurinacional: nos vemos en Córdoba

Ni la tierra, ni nuestros cuerpos son territorio de conquista. La esperanza es un territorio a defender.

Del 10 al 12 de octubre de 2026, Córdoba será el punto de encuentro del 39 Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis, Trans, Bisexuales, Intersex y No Binaries: un espacio de encuentro, debate y construcción colectiva del movimiento transfeminista y plurinacional.

¿Por qué los encuentros marcan un antes y un después?

Los encuentros es un punto de inflexión que nos permite potenciarnos, pensarnos en colectivo, mirarnos con la vitalidad y el deseo de transformarlo todo.

Los encuentros son un mismo tiempo. Nuestro tiempo. Nos hermanamos en las injusticias, pero también, en la justicia social. Por eso, es revolucionario y también comunitario.

Los encuentros son un antes y un después porque no volvemos igual.Volvemos en movimiento.

Las rondas, la palabra: revoluciones desde abajo

Los talleres son el corazón del Encuentro. Son espacios de diálogo y debate donde compartimos saberes, opiniones, experiencias e ideas, reunides en torno a una temática. Son abiertos y horizontales, es el espacio que nos permite escucharnos y buscar acuerdos que luego se reflejan en las conclusiones del Encuentro, y esas conclusiones se vuelven impulso para nuestro accionar político: nos organizan, alimentan nuestras iniciativas y luchas en todo el país y hacen eco de la diversidad de posiciones que somos.

Cada año, cientos de miles de mujeres, lesbianas, travestis, trans, bisexuales, intersex y no binaries viajamos desde todos los rincones del país para debatir sobre las violencias patriarcales que nos atraviesan y pensar soluciones y futuros posibles. En cuarenta años de encuentros militantes y masivos construimos miradas e intervenciones políticas y culturales que se nutren de nuestras diferencias y se potencian en nuestra unidad.

El Encuentro es un lugar donde se tejen redes de solidaridad, reparación y organización, y donde se gestan herramientas de lucha: campañas locales, plurinacionales y regionales, proyectos de ley históricos e iniciativas activistas que buscan transformar cada ámbito de nuestras vidas.

 

1. Ni la tierra, ni nuestros cuerpos son territorio de conquista.

En cada rincón de nuestro país las mujeres y disidencias resistimos las  nuevas formas de colonialidad que buscan imponer en nuestra Patria y la región, mediante  modelos de saqueo y extractivismo. Argentina se volvió laboratorio de la ultraderecha global: un modelo de gobernanza guiado por unos pocos millonarios tecno-magnates que concentra la riqueza a costa del sufrimiento de las grandes mayorías.  Seguimos exigiendo por la Soberanía de nuestras Islas Malvinas, fueron, son y serán Argentinas. Este modelo se sostiene en un endeudamiento histórico con el FMI y se replica en los hogares, endeudarse para sobrevivir se convirtió en la regla. Mientras crece la informalidad, el pluriempleo y el endeudamiento para intentar llegar a fin de mes, recaen sobre nuestra salud mental y nuestros  cuerpos. Las tareas de cuidado y la precarización de nuestras vidas, golpeadas por la pobreza, el individualismo y el ajuste. Nuestros cuerpos y nuestro tiempo también son territorio en disputa. El Aborto es legal pero se sostiene a pulmón, frente al desfinanciamiento de la salud publica: son las redes que sostienen este derecho. Seguimos exigiendo: Educación sexual para decidir. Anticonceptivos para no Abortar. Aborto Legal para no morir.

Juegan con nuestro tiempo y nuestras vidas

Habitamos un tiempo donde nos exige ser más productivxs y exitosxs. Un mundo que nos quiere sin autoestima, alienadxs, aisladxs y atomotizadxs donde unos pocos  juegan con nuestro tiempo y nuestra vida.

Producimos más en peores condiciones, sin tiempo para el cuidado y el disfrute. Las condiciones de vida que nos propone el gobierno de Milei tiene consecuencias directas en la salud mental de una población en crisis: el suicidio es hoy la primera causa de muerte entre las juventudes. No es un problema individual, es una emergencia  que exige respuestas colectivas.

Los recortes del gobierno nacional a los programas de prevención, sanción y erradicación de la violencia de género y los discursos de odio, en particular el transodio de un gobierno negacionista y fascista, agravan un escenario de ataques cada vez mayores contra mujeres y disidencias. A la vez, las violencias se expanden y se reinventan en los territorios digitales, con cada vez más maneras de ir contra nuestras existencias. Organizarnos frente a ellas, también en las redes y en las escuelas, es una urgencia. Y frente al transodio, la organización y la unidad de nuestras luchas también lo son.

En el 2026 se registraron 200 femicidios, 202 niñxs perdieron a su madre y 6 transfemicidios. Del 1 de enero al 29 de septiembre se registró un intento de femicidio cada 25 horas.

Nos encontramos en la tierra de Agostina Vega, por ella y por todas seguimos exigiendo una Justicia seria, democrática, no adultocentrista, accesible, que escuche y feminista.

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Ya lo dijimos nuestros cuerpos y nuestras tierras no son territorio de conquista. El gobierno más antiargentino de nuestra historia quiere entregar nuestra soberanía a los extranjeros. Un gobierno nefasto con ayuda de la Corte Suprema y tres tipos “jueces” millonarios con privilegios extraordinarios que lo único que hacen es darle la espalda a la voluntad popular y fallar en contra de su propio país.

Nos encontramos y nos organizamos porque nuestra tierra no está en venta.

2. La esperanza es un territorio a defender.

Frente a la crueldad, la fragmentación y la soledad que promueve este modelo, defendemos la esperanza como práctica colectiva: la que se construye en cada taller, en cada red, en cada abrazo y en cada iniciativa que nace del Encuentro. Nos necesitamos para pensar herramientas de resistencia y todas las acciones colectivas que deseamos para vidas verdaderamente libres, sin violencias ni opresiones.

Recuperar los proyectos de vida, de comunidad y de país que soñamos es urgente. Nuestra democracia está condicionada, la principal líder de la oposición está privada de su libertad y proscripta.

Nuestra democracia necesita un juicio justo y que Cristina pueda ejercer sus derechos políticos de forma plena.

Cristina libre es la trama que nos permite visibilizar la complicidad de un sistema político-judicial que extorsiona a la fuerza política capaz de construir futuro. Porque creemos en los transfeminismos populares por el cuidado de la democracia, nos vamos a encontrar, a debatir y a construir juntxs lo que viene.

Hoy, más que nunca, encontrarnos, hacernos la preguntas que sean necesarias, tramar y tejer horizontes para volver a hacer política a la altura. Tener coraje de la imaginación. Quizás la pista está en nuestras luchas y en el deseo de transformar. El feminismo cambió el mundo y esa llama es imposible de apagar.

Nos vemos el 10, 11 y 12 de octubre. Porque ni nuestros cuerpos ni nuestras tierras son territorio de conquista, y porque la esperanza también es un territorio que vamos a defender juntes.

 

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