Cristina es inocente y está presa injustamente a pedido del poder económico concentrado; el Partido Judicial ejecutó la orden para sacarla de la cancha electoral. Le tienen miedo a su liderazgo y saben perfectamente que con Cristina libre no podrían llevar adelante este saqueo en el país; por eso buscan inhabilitarla de por vida. El único objetivo de este montaje en Comodoro Py fue intentar proscribir a la máxima referente de los intereses populares.
Para recuperar un Estado de derecho y una democracia plena, es necesario la suspensión de su inhabilitación y la revisión de la condena. No es solo por ella; es en defensa de las instituciones y por el derecho del Pueblo a elegir a sus representantes. Tenemos que consolidar una propuesta, que le ponga un freno al saqueo del gobierno de Milei y le mejore la vida a las y los argentinos. Por eso, Cristina tiene que estar libre y tiene que ser candidata, porque es quien mejor representa un proyecto de país que incluya a las grandes mayorías.
Atacan a Cristina porque no pudieron domesticarla y porque enfrentó a las elites para ampliar derechos. Pero no solo la persiguen como venganza por lo que hizo cuando fue presidenta; también le tienen pánico a su protagonismo en el presente, a su vigencia y a su capacidad de iluminar el futuro del país.
La historia demuestra que no hay injusticia ni proscripción eterna si el pueblo permanece unido. Frente al ataque del poder concentrado, responderemos con más organización, más democracia y nuestra convicción militante para garantizar el derecho de volver a elegir a Cristina en 2027.
