La Mesa Nacional de Nuevo Encuentro repudia el editorial del diario La Nación

A La Nación no le sorprende que esa gravísima violación que señalan en la cadena de custodia de un elemento de prueba fundamental como lo es el celular del autor material, haya pasado en un juzgado manejado por una amiga de Stornelli.

A La Nación no le parecen escandalosos los pagos millonarios que el Grupo Caputo, de conocidas relaciones con el ex presidente Macri, le hizo a los líderes de Revolución Federal, y prefiere minimizar a “la banda de los copitos”.

A La Nación no le parece sospechoso que los abogados de “los lúmpenes” autores materiales sean asesores y asesoras de diputados del PRO.

A la Nación no le parece extraño que uno de los detenidos pida que lo defienda el fiscal Luciani, el mismo que con un discurso político dio un alegato final de acusación a Cristina Fernández por cadena nacional hegemónica.

A ellos no les conviene que se sepa la verdad, porque son el poder y mostraron que están dispuestos a hacer lo que sea para no perderlo. Incluso tratar de minimizar un hecho de violencia política de esta gravedad.

Argentina necesita dejar atrás la violencia, y aprender a resolver las diferencias democráticamente y en paz.

Comunicado de la Mesa Nacional de Nuevo Encuentro

No se puede dejar de remarcar que este lamentable hecho es también consecuencia de la escalada de violencia que proponen ciertos sectores políticos y mediáticos. No puede ser caracterizado como un hecho aislado.

Son fruto de la violencia política y los discursos de odio que día a día vemos en gran parte de la dirigencia política de la oposición. Cuando un legislador pide la pena de muerte, cuando otro dice “son ellos o nosotros”, cuando se fomenta la portación de armas o se pide desde los medios “un país sin kirchneristas” se están construyendo los escenarios donde estas cosas son posibles.

El intento de proscripción y de fusilamiento mediático llegó a un punto insostenible donde se pone en juego la vida misma de la Vicepresidenta de la Nación. Esta noche se llegó a un límite extremadamente peligroso que pone en vilo a toda la sociedad.

Exigimos urgentemente el esclarecimiento de este hecho y el repudio generalizado de todas las fuerzas políticas.