23 agosto, 2017

Absuelven a militantes acusados de pintar un mural

Fueron absueltos los tres militantes de Nuevo Encuentro que pintaron un mural con la leyenda "Néstor vive en el pueblo" en el barrio de Recoleta.

La jueza en lo Penal y Contravencional de la Ciudad de Buenos Aires, María Araceli Martínez, absolvió hoy a tres militantes de Nuevo Encuentro que fueron llevados a juicio oral por haber pintado un mural en el barrio de Recoleta, con la leyenda «Néstor vive en el pueblo».

Durante el juicio, la defensa de los acusados reivindicó el ejercicio del derecho a la libertad de expresión de los imputados, cuando no causa un daño ni perjudique a ningún tercero, como se comprobó durante la audiencia.

«Para nosotros, como militantes políticos, era muy importante dar este debate abiertamente porque es evidente que estamos ante un momento de recorte de derechos y persecución política, y lo que se buscaba desde el Gobierno de la Ciudad y la Fiscalía era eso: un fallo aleccionador en contra de la militancia», expresó el legislador porteño de Nuevo Encuentro – FPV José Cruz Campagnoli.

Por su parte, Mariano Przybylski, abogado de los imputados junto a Martín Fernández Oteiza dijo: «Por suerte pudimos lograr el efecto contrario, en donde -más allá de que todavía no contamos con los fundamentos- se sostuvo claramente con estas absoluciones que el derecho a expresar ideas políticas en un mural, siempre que no genere un problema para terceros, no puede ser nunca reprimido desde el Estado».

El hecho ocurrió el 26 de octubre del año pasado, en una pared de la calle Ecuador al 1100 que, según se pudo probar en el juicio, se encuentra pintada con sucesivos murales desde hace por lo menos 25 años.

«Desde un principio la fiscal nos ofreció que hagamos una probation, que consiste en la realización de tareas comunitarias. Pero para nosotros eso era aceptar que los chicos habían hecho algo malo, y la verdad que estamos orgullosos de los militantes que destinan gran parte de su tiempo a construir una sociedad más justa, tender una mano a quienes más lo necesitan y a expresar y difundir sus ideas», concluyó Przybylski.

Compartir