Espionaje ilegal: Nuevo Encuentro se presenta como querellante en la causa contra Macri

El Partido Nuevo Encuentro se presentó como querellante en la causa iniciada por la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) a raíz del presunto espionaje ilegal de la administración del expresidente Mauricio Macri. Esta semana se conoció la existencia de una computadora con correos electrónicos de 87 personas a las que habría investigado el Gobierno macrista, entre las que se cuentan una decena de integrantes de la fuerza kirchnerista.

Las personas espiadas de manera ilegal por la administración de Cambiemos desde el 2 de junio de 2016, que son parte de la conducción del Partido Nuevo Encuentro y se presentaron como querellantes en la causa, son: Martín Sabbatella, presidente del Partido; Adrián Grana, secretario general del Partido y por entonces diputado Nacional; Sergio Zurano, miembro de la Mesa Nacional y apoderado del Partido; Sol González de Cap, responsable del Frente Estudiantil; Fernando Torrillate, secretario de Prensa del partido; Cintia Luján, Responsable de Géneros y Disidencias; Guido Pasamonik, responsable del Frente Nacional de Salud; Lara Carvajal, secretaria de Equipos Técnicos y Programáticos y Jefa de Asesores de la diputada nacional Mónica Macha y Leonardo Sabbatella, responsable de Comunicación de Mónica Macha.

Al realizarse la presentación Sabbatella expresó: “El ex presidente Mauricio Macri lideró una banda mafiosa que, entre otras cosas, espiaba y perseguía a quienes éramos contrarios a sus ideas y a sus propios aliados. Queremos que se llegué hasta el fondo de esto porque se trata de esos ‘sótanos oscuros de la democracia’, a los que se refirió nuestro presidente Alberto Fernández”.

En ese sentido, el dirigente kirchnerista agregó: “No podemos permitir que esto vuelva a suceder nunca más en nuestro país. Son prácticas propias de un gobierno que fue de lo peor de la historia Argentina”.

Por tal motivo, Nuevo Encuentro decidió presentarse en el proceso bajo el patrocinio letrado de los abogados Martín Haissiner y Sergio Zurano, esperando que se investigue hasta las últimas consecuencias y que se accione con todo el peso de la Ley sobre quienes utilizaron los recursos del Estado para espiar y perseguir con fine políticos a dirigentes y militantes de esta fuerza.

Macri y su obsesión por espiar y perseguir opositores

Hoy se conoció un listado de 87 personas cuyas casillas de correo electrónico fueron espiadas por la Agencia Federal de Inteligencia durante la gestión del amigo y funcionario de Mauricio Macri, Gustavo Arribas. La inmensa mayoría de ellos fueron opositores y opositoras al Gobierno de Cambiemos, entre los cuales se cuenta a una decena de referentes y militantes del partido Nuevo Encuentro*.

Queda en evidencia, una vez más, la obsesión de Mauricio Macri por usar recursos del Estado en su propio provecho, burlando los límites democráticos, violando los derechos civiles y políticos de las y los argentinos y persiguiendo a quienes pudieran afectar de algún modo sus planes de acumulación económica, satisfacción de privilegios y consagración de la desigualdad social.

No es nuevo este accionar ilegal y antidemocrático de Macri; aunque la reiteración de sus conductas no lo hace menos grave. El expresidente fundó la base de su fortuna económica y de su destino político en los tiempos de la dictadura cívico militar más criminal de la que nuestro país tenga memoria. El clan Macri multiplicó exponencialmente su patrimonio económico en el mismo momento en el que cientos de miles de argentinos y argentinas eran víctimas del espionaje, el secuestro, la tortura, el asesinato o la desaparición. Fue esa dictadura la que favoreció a los Macri transfiriéndole al Estado las deudas privadas que ese clan había contraído, justo en los mismos días en los que los represores escribían una autoamnistía con la que pretendían condonarse sus propios crímenes.

¿Qué otra cosa haría Mauricio Macri al frente del Estado nacional que ordenarle las mismas estrategias siniestras de espionaje que mamó durante su formación política y económica y las que ejecutó cuando le tocó gobernar la Ciudad Autónoma de Buenos Aires?

La evidencia conocida en estos días –que es de una enorme gravedad política e institucional- demuestra que la derecha que se presentaba y presenta como moderna, democrática y republicanista es la misma de siempre: reaccionaria, intolerante, persecutoria, excluyente. El descubrimiento de estas maniobras de “inteligencia” se complementan perfectamente con la historia de Macri y su entorno político y familiar, y por supuesto con los exabruptos fascistas de exfuncionarios como Lopérfido o Bullrrich, con la búsqueda de impunidad hacia los autores de crímenes de lesa humanidad, con la persecución y difamación de opositores y con la réplica casi idéntica del modelo económico de exclusión que vino a imponer hace casi medio siglo la dictadura cívico militar.

La Mesa Nacional de Nuevo Encuentro expresa su repudio más enérgico contra los responsables de estas maniobras de espionaje, que deberán ser esclarecidas en la Justicia, y se solidariza con todas las víctimas directas de ese accionar ilegal.

* Las compañeras y compañeros de Nuevo Encuentro incluidas en la nómica de 87 personas espiadas por la AFI de Macri son: el presidente del partido Martín Sabbatella, su secretario general Adrián Grana, su apoderado Sergio Zurano, su secretario de Comunicación Fernando Torrillate, la responsable de Géneros y Disidencias Cintia Luján, la del Frente Estudiantil Sol González, el del Frente de Salud Guido Pasamonik, la responsable de la Fundación Encuentro Lara Carvajal y Leonardo Sabbatella (jefe de Prensa de la diputada Mónica Macha).