La Corte Suprema no puede arrogarse la facultad de legislar

Desde Nuevo Encuentro repudiamos la maniobra llevada a cabo por la Corte Suprema de Justicia a través de la cual su presidente decidió dejar sin efecto una ley, para poder autoproclamarse como la máxima autoridad del tribunal que debiera controlarlo, amparándose para ello en una legislación que fuera derogada en el año 2006 por el Congreso Nacional.

Este accionar reviste una gravedad institucional inaceptable. No sólo interfiere en el funcionamiento de los demás poderes del Estado, sino que también se arroga la facultad de legislar, la cual es otorgada exclusivamente por el Pueblo a sus representantes, elegidxs por el voto para ello.

Desde la Mesa Nacional de Nuevo Encuentro expresamos nuestro rechazo ante esta aberración jurídica, en la que observamos un claro intento por parte del poder judicial de autorregularse para obtener más impunidad y poder político.

En sintonía con lo expresado por lxs diputadxs del Frente de Todos, creemos que se debe otorgar un período de 90 días al Congreso de la Nación para completar lo que inició el Senado dando media sanción al proyecto de reforma del Consejo de la Magistratura. Un plazo mucho más razonable y expeditivo que los 1.577 días que tuvo la Corte para expedirse y cometer este atropello institucional.

No haber avanzado en una profunda y sólida reforma para democratizar nuestro sistema de distribución de leyes, sólo es menos grave que retroceder aún más, permitiendo la profundización de la injusticia y la impunidad del poder real de nuestro país

Justicia por Lucas González

A Lucas, como a tantxs otrxs pibxs de nuestros barrios populares, lo mataron las balas de aquellxs que debían protegerlx. Lo mataron por “negro”, lo mataron por “villero”.

Y sabemos que no fueron solamente los tres policías identificados los responsables de su muerte; ellos fueron el brazo ejecutor, los portadores del arma homicida, pero muchas manos más ayudaron a apretar el gatillo aquella mañana:

– El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, al habilitar que sus fuerzas de “seguridad” circulen por los barrios prestando servicio vestidos de civil, sin placa que los identifique y en autos sin patente, cuál “grupo de tareas”.

– El Poder Judicial que, mientras Lucas aún peleaba por su vida en el hospital, llevaba detenidos a sus amigos a un internado de menores a pasar la noche, mientras permite aún hoy que sus asesinos sigan gozando de plena libertad.

– Aquellos sectores de la dirigencia política que demagógicamente instalan el “meter bala a los delincuentes”, o “transformarlos en queso gruyere”, como “solución” a un problema que realmente preocupa al Pueblo, como es el de la inseguridad.

– Y, por supuesto, aquellos poderes mediáticos financiados para reproducir ese discurso. Distorsionan, mienten, manipulan, encubren, justifican, y todo con el único objetivo de estigmatizar a nuestras juventudes.

Todxs ellxs son también culpables de que Lucas hoy no esté. Pero somos cada unx de nosotrxs, como parte de esta sociedad, responsables de no hacer oídos sordos, de no mirar para otro lado, de no callar ante lo que viene sucediendo.

Es por todo esto que seguimos denunciando que en los barrios populares de la Ciudad de Buenos Aires las políticas estatales no están a la altura de las circunstancias. Se siguen sucediendo día a día, casos de gatillo fácil, hostigamiento policial, privaciones ilegítimas de la libertad, discriminación y vidas perdidas en “enfrentamientos” de zonas liberadas por las propias fuerzas de seguridad.

Exigimos que se adopten medidas concretas que garanticen la seguridad de todas y todos. Y la no reproducción de estos hechos, así como también el respeto y cumplimiento irrestricto por los Derechos Humanos.

 

Desde Nuevo Encuentro exigimos Justicia por Lucas.

Nunca más odio.

Nunca más el silencio.

Basta de gatillo fácil. Dejen de matar a nuestrxs pibxs.